Nightcrawler

Crítica “NIGHTCRAWLER”: Las virtudes del sociópata

Redes sociales

A veces lo único que hace falta para tener éxito en la vida es ser un sociópata. No hace falta pensarlo mucho para darnos cuenta de sus ventajas. ¿Qué mejor manera de ser un gran emprendedor en cualquier mercado competitivo que mostrar un desdén absoluto ante las normas sociales? Tampoco está demás un poco de la labia psicópata para convencer a unos cuantos seguidores que nos ayuden a alcanzar las grandes esferas del poder.

En “Nightcrawler”, Jake Gyllenhaal interpreta a Lou Bloom, el sociópata paradigmático de la era contemporánea. Como un coyote hambriento que deambula las noches de Los Angeles, Lou Bloom busca ganarse la vida con la chatarra que puede robar de alguna zona industrial hasta el día en que descubre el mundo de los camarógrafos independientes que venden videos para la prensa amarillista californiana, donde encuentra un nicho en el cual explotar sus mejores cualidades.

Armado con una cámara de video, un radar de policía y un pequeño auto pasa las noches buscando tener la toma mas sangrienta de cualquier acontecimiento. Gracias a Google y YouTube aprende todo lo necesario para realizar el oficio profesionalmente, además de las mejores técnicas de negociación y mercadeo, las cuales lleva a cabo de forma increíblemente efectiva.

La ausencia de escrúpulos le permite escalar los peldaños del éxito de una forma mucho más rápida que la de cualquier estúpido que no se ha dado cuenta del lastre que representan los valores molares en una sociedad enfocada en los resultados.

Así como lo hiciera Tony Gilroy, su hermano, con “Michael Clayton”, Dan Gilroy dirige una ópera prima impecable e implacable. Gilroy entiende que una sátira no debe ser sutil para que produzca el efecto deseado y por ello “Nightcrawler” sigue los pasos de “The Wolf of Wall Street”, escupiendo ferozmente a los valores que día a día intentamos reforzar para convertirnos en personas con éxito.

La fotografía de Robert Elswit recuerda a las noches filmadas por Michael Mann, especialmente en “Collateral” que igualmente busca representar la ciudad de Los Angeles como ese desierto donde carroñeros se disputan pequeños animales para sobrevivir. El paraíso de los depredadores.

La actuación de Gyllenhaal es igual de soberbia. Siguiendo los pasos de Matthew McConaughey, quien descubrió que bajar un poco de peso y mostrarse hambriento puede llevarte lejos en trasmitir la rareza por debajo del buen aspecto y la guapura.

De igual forma Rene Russo, esposa del director, aporta a la película la compañera ideal para Lou Bloom, la directora de prensa de una estación de televisión con poco rating, deseosa de demostrar su importancia en el canal de televisión, aumentando la audiencia de cualquier modo posible.

Los personajes que intentan explicar los valores éticos y morales del periodismo a Bloom y compañía hacen el ridículo y son relegados en todo momento como ruido incidental que sólo incomoda y ralentiza todo el proceso creativo de quienes demuestran la ambición necesaria para triunfar.

Es importante prestarle más atención a películas como “Nightcrawler” que cada vez son más difíciles de encontrar: una película producida por un gran estudio, con un presupuesto decente para un público adulto. Esta bien que existan grandes superproducciones que representen millones de dólares de ganancias en cualquier área del mercado, pero no puede dejarse abandonado el mercado de quienes desean disfrutar otro tipo de entretenimiento.

Por lo tanto apoyemos a Lou Bloom a conseguir el trabajo de sus sueños, y que tenga todo el éxito que merece un personaje con esa capacidad proactiva tan necesaria en nuestro mundo competitivo. Quizás de esa forma, pueda ser mas fácil  sacar el sociópata…. quise decir emprendedor, que todos llevamos dentro.

 

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